Nunca en la
historia ha sido más fácil tener buenos textos a disposición de los lectores.
Sin embargo, el proceso de la lectura, de la comprensión profunda de lo que se
lee, está sufriendo cambios de importancia. Y no para bien.
Un reciente artículo de Ana Carbajosa en El País describe el fenómeno: personas que, en
sus dispositivos móviles, leen rápida y superficialmente, sin ahondar en el
contenido, por estar atentas constantemente a la entrada de un whatsapp, un
correo electrónico, o una actualización en alguna red social.
Según explica,
los científicos trabajan con la hipótesis de que esta manera de leer está
incidiendo en una modificación de los procesos cerebrales. Así lo estima
Maryanne Wolf, neurocientífica cognitiva de la Universidad de Tufts, EE.UU.,
quien dice temer que “la lectura digital esté cortocircuitando nuestro cerebro
hasta el punto de dificultar la lectura profunda, crítica y analítica”
.


