Marketing y Servicios: Quejas y reclamaciones
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domingo, 26 de octubre de 2014

Protestar, SÍ sirve para algo



La Organización de Consumidoresy Usuarios (OCU) ha puesto a disposición del público una aplicación gratuita para nuestros móviles que pretende ser una herramienta para la reclamación o queja de los particulares sobre cualquier producto o servicio que podamos encontrar. Ha sido diseñada para crear una red de consumidores que intercambian en tiempo real información, opiniones y denuncias de utilidad.

La idea es genial, podría convertirse en el lugar ideal para hacer una reclamación pública, pero lo que es más interesante, sería una herramienta extremadamente potente para que los usuarios encontraran quejas y opiniones antes de utilizar un servicio o comprar un producto.

La tecnología móvil puesta al servicio de las reclamaciones hace que cualquier usuario pueda encontrar instantáneamente las opiniones publicadas por otras personas antes de tomar una decisión. Una de las mejores herramientas de las que dispone es la que consiste en encontrar las quejas publicadas a nuestro alrededor, ordenadas por proximidad.

Como todos estos tipos de aplicaciones en las que el verdadero valor lo pone el volumen de acciones de los usuarios, su éxito dependerá de si alcanza la suficiente “masa crítica” de quejas para que resulte interesante. Puede llegar a ser una aplicación muy útil si se le da un uso masivo. Además de su función principal de ser un foro de reclamaciones, ofrece otros servicios que pueden llegar a ser muy útiles, especialmente cuando los tenemos en un dispositivo tan a mano como el móvil. 

Características principales:
Disponible para Android y para iPhone. No es necesario registrarse para ver el contenido de la aplicación, solo es requerido para publicar una queja 
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Permite publicar protestas. Además de informar a la propia OCU para que actúen ante situaciones injustas frente a empresas u organismos, nuestras reclamaciones son compartidas con todos los demás usuarios y posibles consumidores. 
Foro de opiniones. Cada queja deja abierta a que otras personas comenten sobre ella, lo que aporta la posibilidad de la discusión y justificación del responsable, siempre interesante para el consumidor.
Herramientas de búsqueda. Además de ver las quejas a nuestro alrededor, también ofrece otras posibilidades de búsqueda, como encontrar fácilmente las más recientes o las más activas. Y cuenta con una potente herramienta que filtra por nombre de empresa, actividad, etc.
Mis derechos. Ofrece un servicio de información desde el propio móvil con una amplia variedad de contenidos relacionados con las quejas más frecuentes. Podemos ver inmediatamente los derechos que nos asisten ante situaciones cotidianas de consumo y una serie de consejos si nos vemos envueltos en algún problema.
Las acciones de OCU. Apartado donde nos presentan sus logros conseguidos en sus campañas y nos invita a sumarnos a acciones colectivas creadas por la propia organización.
Abogados de OCU. También hay un apartado donde nos dan a conocer un número de teléfono donde realizar nuestra primera consulta gratuita para que nos asesore un abogado. Puede ser útil para cualquier tipo de aclaración en nuestros procesos de reclamación, incluso en casos de estafas en compras por Internet.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Negocios que hacen visibles tus quejas

Las compañías no suelen conocer las opiniones que los clientes tienen de sus servicios. Conseguir que las reclamaciones de los usuarios lleguen a buen puerto es un nicho en expansión para crear tu empresa. Existen plataformas que sirven de canal de comunicación entre la firma y los consumidores para que éstos puedan expresar sus sugerencias.

Según un estudio de American Management Association, las empresas no reciben ninguna sugerencia o queja del 90% de los clientes que pierden. Sin embargo, un usuario insatisfecho comenta a una media de diez personas su descontento. Estos datos evidencian que las compañías desconocen qué opina el público de sus productos o servicios.

Para tratar de paliar esta situación, Honorio Ros creó Laexperiencia.com, una plataforma donde los clientes pueden enviar de forma gratuita quejas, preguntas, sugerencias y felicitaciones a cualquier empresa o institución del mundo. Voz colectiva Ros comenzó a gestar esta idea a raíz de su propia experiencia durante un viaje a Costa Rica, en el que trató de solucionar un problema, pero no tuvo forma de comunicarse con ellos.

A partir de ahí fue modelando una empresa que, desde 2011, da voz a los clientes, y que lidera desde el País Vasco junto a un equipo de nueve profesionales. Esta fórmula de negocio entra dentro del llamado crowdcomplaining, que podría traducirse como la suma de reclamaciones para defender los derechos de los consumidores a través de la Red.

En España, su potencial es cercano a los 3.000 millones de euros anuales. Ésta es la cantidad que los consumidores dejan de reclamar a las compañías aéreas, operadoras de telefonía, bancos, agencias de viajes y un largo etcétera. Este panorama, unido a la propia experiencia, a menudo poco fructífera al tratar de poner reclamaciones, es lo que también incitó a Pablo Rabanal a crear Reclamador.es.

Gracias a esta iniciativa los consumidores tienen representación gratuita para defender sus quejas ante compañías aéreas, y sólo deben pagar cuando se consigue una indemnización. La firma, que comenzó a funcionar en Madrid en mayo de 2012, cuenta con más de 2.000 clientes y un ratio de éxito que supera el 90%, según sus responsables.

 “Las principales razones por las que no se realizan más reclamaciones son la falta de conocimiento de los derechos del consumidor, de los procesos, la propia desinformación y, lo que es peor, la desconfianza en el resultado”, afirma Rabanal. Sencillez

Para el éxito de estas start up, la facilidad de manejo de la herramienta es esencial. Los usuarios ya tienen bastante con los enrevesados sistemas de reclamación de las compañías.

Nacho Arroyo, uno de los socios de Laexperiencia.com, destaca que han destinado mucho esfuerzo a allanar el camino al cliente: “En poco más de tres minutos y con sólo tres pasos se puede redactar una experiencia de compra”. También es esencial la independencia. Ros aclara que no están vinculados a ninguna firma, “por eso el usuario puede expresar con libertad su opinión y compartirla en redes sociales”.

Iniciativas para tu defensa

a)Denunciascolectivas.com Tiene acuerdos con bufetes que defienden la vulneración de los derechos del consumidor.
b)Populetic.com. Da a conocer los problemas, los hace visibles y ayuda en la búsqueda de una solución.
c)Quejasonline.com. Permite publicar y reclamar lo que se haya hecho mal.

lunes, 25 de febrero de 2013

Ciberactivismo: si te disgusta algo, haz clic


Frente a la sensación de impotencia del ciudadano medio ante problemas sociales, las plataformas de peticiones online permiten a muchos movilizarse rápidamente.

El desarrollo de las herramientas online ha dado un nuevo aire al activismo social. A diferencia de los guerreros del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, hoy Internet y las redes sociales permiten intentar cambiar las reglas del juego sin jugarse el tipo en la calle. Las nuevas plataformas de agitación ciudadana favorecen la participación y la rapidez para movilizarse, pero está por ver que el activismo del clic provoque grandes cambios sociales.

Surgidas sobre todo en el mundo anglosajón, se han difundido también en otros países. Avaaz, nacida en EE.UU., es una plataforma desde la que se puede protestar contra cualquier autoridad del mundo. Basta firmar con nombre y correo electrónico para pedir al gobierno indio que prohíba el trabajo infantil; a la Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. que no se comercialice para consumo humano un tipo de salmón transgénico; o al presidente de Ecuador Rafael Correa que evite la explotación petrolera en la comunidad indígena de Sani Isla...

En Avaaz tienen a gala que el poder se ejerce de abajo a arriba: los usuarios pueden crear peticiones y votar las áreas de trabajo a priorizar. “Nos parecemos más a un barco de vela que a uno con motor” explica a The Guardian Alice Jay, directora de campañas de la organización. “Nuestras campañas y nuestras acciones son tan fuertes como el viento de las ideas de quienes las impulsan. Aunque pensemos que A, B y C son campañas valiosas, las sometemos a encuestas, y si los miembros no las apoyan, las abandonamos”.
Pero la democracia que promueve Avaaz no es tan directa como parece: en el proceso de toma de decisiones, el pueblo se pierde por el camino. Es cierto que sus usuarios pueden votar las campañas a impulsar a través de encuestas. Pero la mayoría son demasiado genéricas si se compara con las que luego salen adelante. ¿Quién decide qué significa y cómo se concretan las acciones a favor de las siguientes campañas: “movilizarnos para proteger la libertad de información”; “presionar para lograr un ambicioso acuerdo mundial para frenar la catástrofe climática”, “proteger la libertad de Internet a lo largo y ancho del mundo”...?
Continua leyendo el artículo completo (Democracia 2.0, Empresas con fines sociales, etc.).
Fuente: Aceprensa (artículo de libre acceso on line)