En tan solo diez
días, este spot de la compañía Tailandesa de telecomunicaciones True Move consiguió más
de 10 millones de visitas en su página web, y obtuvo reproducciones en
decenas de blogs y páginas web, con traducciones a varios idiomas.
A mí me llegó
por varios sitios, y todos me lo enviaron para que lo comentara. No podía
negarme. Porque debemos difundir las historias que nos enriquecen.
Ahora que tantos spots buscan el recurso al humor zafio, a la sensualidad o al
materialismo, reconforta descubrir un anuncio sencillo –pero sublime– como
éste: un “spot con valores” que está haciendo llorar y pensar a medio mundo, y
cuyo mensaje refuerza la línea de comunicación de la empresa: “Dar es la
mejor comunicación”.
El vídeo comienza de modo visualmente fuerte: la cámara en movimiento y el montaje dinámico transmiten desasosiego e inquietud. Un niño ha sido pillado in fraganti cuando robaba en un comercio. La dueña le arrincona y le grita, incluso le abofetea. Cuando el niño abre su mano, vemos lo que ha cogido: medicamentos. La dueña pregunta: “¿Y qué pensabas hacer con esto?”. Aún con la cabeza baja, el chico responde: “Dárselos a mi madre”.


