Marketing y Servicios: Necesidades
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sábado, 16 de mayo de 2015

La Publicidad al descubierto

El mundo "maravilloso" que presenta la publicidad tiene sus técnicas, sus trucos, sus medios, de seducirnos con un objetivo claro: que compremos. En este vídeo se muestran algunas de ellos.


Desarrollado dentro del programa de la Red de Educación del Consumidor (formada por las CC. AA. españolas), este vídeo está realizado por la Escuela Europea de Consumidores del Gobierno de Cantabria. como guía para la formación de las personas como consumidores conscientes y libres.

Esta Escuela, dentro del Programa Consumo, organiza junto con la representación en España de la Comisión Europea el Certamen del Joven Consumidor. Esta competición está dirigida jóvenes de ente 10 y 18 años, así como a personas adultas mayores de 60 años. De los participantes se recogen propuestas que aporten conocimientos de una Europa ampliada que suma historia, arte, cultura, hábitos de consumo... y que tiene un futuro común, fomentando el encuentro entre generaciones y países para conocer la realidad.

domingo, 23 de noviembre de 2014

El futuro de la empresa depende del cliente

Vivimos en una economía global y dinámica en la que las empresas cada vez encuentran más competidores nacionales e internacionales. Ante este panorama, hoy en día, toda compañía que busque el éxito tiene que encontrar un valor añadido que la distinga del resto, esto es algo que cobra especial relevancia en aquellos sectores en los que la competencia es alta.

Una buena atención es uno de los elementos más importantes en cualquier organización, ya sea grande o pequeña, porque ya sabemos que el cliente en muchas ocasiones no perdona, y una sola vez es suficiente para perderle definitivamente. La excelencia en la atención se puede convertir en ese elemento diferencial tan necesario, en el que además las pymes cuentan con una ventaja frente a las grandes corporaciones, y es que por lo general tienen la oportunidad de ofrecer un trato más directo y cercano.

Bed4U es una pequeña cadena hotelera navarra que ha sabido aprovechar al máximo este factor y que, a pesar de la crisis, ha conseguido crecer centrando su estrategia en la atención a sus visitantes. Además ha creado un innovador concepto en la hotelería que va más allá del low cost, es el denominado smart cost, que consiste en combinar precios económicos con algunos servicios propios de hoteles de lujo.


El uso masivo de Internet y las redes sociales confiere cada vez más poder al usuario que, además del “boca a boca”, ahora también da su opinión en distintas plataformas con total libertad. Si sumamos esto al hecho de que hay infinidad de sectores como el hotelero, en el que las empresas ofrecen condiciones, calidades y precios muy similares, se hace todavía más evidente la necesidad de diferenciarse. Esta pyme lo ha logrado personalizando al máximo sus espacios y...Leer más..

martes, 4 de febrero de 2014

¿Qué es el Marketing?


La mayoría de las personas creen que el marketing -o mercadeo, o mercadotecnia- consiste en hacer publicidad, muchas veces de forma "poco ética", para vender un producto indiscriminadamente a todo aquel que tenga la desgracia de ver un anuncio. La mayoría de los profesionales del marketing y consultores de empresa suelen empezar sus discusiones sobre la naturaleza del marketing con una cierta mueca de disgusto y una frase del estilo: "Marketing no es solo publicidad". El marketing es uno de los grandes desconocidos del mundo de la empresa (y lamentablemente no el único).


Si ya se tiene clara la importancia del mercado y los clientes a la hora de desarrollar un proyecto empresarial, resultará fácil comprender el alcance del marketing -no de la publicidad- en el futuro de la empresa. Conceptos como...

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domingo, 26 de enero de 2014

La Ética es más bien un “personal trainer”

Algunas veces leyendo textos de gente bien intencionada tengo la impresión de que, en términos generales, se tiene una visión muy limitada de la ética. Algo así como si la ética fuese “no hacer cosas malas” y nada más: una vez asegurado que no hacemos nada malo, ya nos podemos dedicar a otras cosas. La ética tendría como única función establecer unos límites que no deben traspasarse, pero ahí acabaría su función.


La ética sería algo así como un gendarme, que vigila las fronteras; o un viejo cascarrabias que va recordándote siempre lo que no puedes hacer. Una visión así de la ética, desde luego, no emociona ni motiva a nadie.

El paradigma de esa visión, en el mundo académico, es el clásico artículo de Milton Friedman, The Social Responsibility of Business is to Increase its Profits, publicado en el dominical del The New York Times, el 13 de septiembre de 1970 (no habrá habido un artículo de un dominical más famoso que éste). Friedman acaba su artículo citando un texto de su libro Capitalism and Freedom”:

“hay una y sola una responsabilidad social de la empresa –usar sus recursos y dedicarse a actividades diseñadas para incrementar sus beneficios siempre que sea dentro de las reglas del juego, es decir, en una competición abierta y libre sin engaños ni fraudes” [traducción mía]

Friedman tenía muy claro que...
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sábado, 29 de junio de 2013

Prueba piloto en Mercadona


Leí la semana pasada un titular que decía “Mercadona revoluciona la gestión de la frutería“. En síntesis lo que decía era que a últimas horas del día van a bajar el precio de toda la fruta fresca para conseguir venderla en vez de tener que tirarla. Inicialmente van a hacer una prueba piloto en unos cuantos supermercados de Valencia y si funciona lo extenderán al resto de la cadena.

Varios comentarios hay que hacer de esta iniciativa. El primero es que efectivamente, para aprender lo que hay que hacer es experimentar. Y lo que está haciendo Mercadona es un experimento...
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martes, 9 de abril de 2013

Una nueva forma de hacer Marketing


Cualquiera que se dedique al marketing o haya estudiado algo (aunque sea poco) de este tema, le sonará la teoría de Jerry McCarthy sobre las 4 Ps del marketing: las tradicionales políticas de producto, precio, distribución y comunicación. Esta teoría durante muchos años ha tenido vigor, y aunque aún sirve de base, la situación actual de los mercados hace que se haya tenido que reinventar. Adiós a las 4 Ps…
La teoría de McCarthy, es una teoría clásica, que tiene muchos adeptos y que está muy presente en la base del marketing, pero la evolución de los mercados hace que sea necesaria una revisión para actualizarla y poner en valor esa base. De la misma forma que el latín es una lengua clásica, y es base de muchos idiomas, he tomado esta teoría clásica como base para otra teoría, otra forma de hacer marketing donde el producto cede importancia al cliente:
Olvida el producto, céntrate en la necesidad.


Durante muchos años toda la actividad de la empresa ha girado entorno al producto. Tradicionalmente era el foco de la comunicación y de la representación de la empresa. Pero el producto es algo circunstancial: las empresas venden un producto porque los consumidores tienen necesidades, las cuales satisfacen con el producto, claro. Cuando una necesidad cambia, no por la necesidad en sí misma sino por la forma en la que los clientes tienden a satisfacerla, irremediablemente los productos han de cambiar.
Actualmente las empresas que siguen centrándose en el producto son empresas que se miran el ombligo, empresas que difícilmente sabrán adaptarse a tiempo a las necesidades de sus clientes, y por lo tanto, esta falta de adaptación les llevará a perder clientes. Sin embargo, las empresas que se centran en las necesidades de sus clientes, son empresas dinámicas que necesitan saber cuáles son esas necesidades y cómo sus clientes tienden a satisfacerlas, en definitiva, empresas para las cuales el producto no es el fin, sino el medio.
La distribución es un medio, la accesibilidad un reto.
Otra de las políticas tradicionales que McCarthy proponía es la de distribución; distribución entendida como la capacidad que tiene la empresa para poner sus productos al alcance de los clientes. Pero la distribución ha pasado a ser una actividad casi exclusivamente logística, para dejar paso a algo más importante: la accesibilidad.
La accesibilidad o facilidad de acceso a los productos y servicios, implica que la empresa se preocupa e implica en poner los medios (más tradicionales o más innovadores) necesarios para que el cliente pueda acceder a lo que vende. Conceptos como distribución intensiva, exclusiva o extensiva, son conceptos obsoletos. Ya no contribuyen a crear un posicionamiento del producto. Lo importante son las necesidades del cliente (y vuelvo a decirlo, no los productos), y por lo tanto, poco importa dónde se venda el producto, importa cómo de fácil es que el cliente lo encuentre y tenga acceso a él, y en la era del 2.0 esto más que una opción es una obligación.
Ya no hay precio, hay satisfacción de expectativas.
Siempre se ha hablado de precio como una de las variables más importantes, y realmente el precio siempre importa, pero es algo que cada vez es más relativo. Desde hace bastante tiempo el precio se ha ido relativizando, primero matizado por la relación calidad/precio, después por la relación entre precio y valor aportado. Pero hoy lo que caracteriza a un producto o un servicio no es su precio, sino la capacidad que tiene de satisfacer expectativas.
Y estas expectativas que, como las necesidades, son muy particulares de cada consumidor, consiguen relativizar algo a priori tan racional como un número, un precio. De esta forma, un producto o servicio no está representado tan fuertemente como antes por un precio, sino por la capacidad que tiene ese producto o servicio de cumplir o satisfacer las expectativas que en él ha puesto el cliente.

Interacción emocional, más allá de la comunicación.

Hasta hace bien poco las empresas basaban su estrategia en realizar una política de comunicación u otra, lo importante era conseguir masa social, conseguir estar presentes en la mente del consumidor… conseguir notoriedad y posicionamiento.
Pero la comunicación era solo una fase, y esa fase hoy día está obsoleta debido fundamentalmente a la madurez de los consumidores, y a las posibilidades de interacción con la marca o con la empresa, que tienen gracias a las acciones online. Ya no vale solo con comunicar, ahora hay que interactuar. Y esta interacción ha de plantearse desde el punto de vista emocional, interactuando con los sentimientos y emociones de los clientes. Olvidándose de la comunicación unidireccional tradicional, y estableciendo mecanismos y medios para que la comunicación de la empresa deje de ser un monólogo y se establezca un diálogo entre empresa y cliente.
Pues esta es mi revisión, puede que no estés de acuerdo con ella, pero yo ya voy diciendo adiós a la teoría clásica y abriendo las puertas (y la mente) a una nueva forma de hacer marketing.
Fuente: Even. Blog de Marketing...y mucho más

lunes, 25 de febrero de 2013

El Manifiesto Cluetrain y el Marketing

Publicado originalmente en el año 1999, el mensaje de El Manifiesto Cluetrain no sólo mantiene su vigencia, sino que el paso de los años y la evolución de Internet no ha hecho más que confirmar la validez y acierto de sus planteamientos. Estructurado en 95 tesis, que se van desgranando e ilustrando a lo largo del libro.

El Manifiesto Cluetrain afirma que los consumidores ya no esperan a que las empresas les comuniquen, a través de la publicidad, los usos y beneficios de sus productos, sino que ellos mismos comparten sus experiencias y opiniones en Internet. Por este motivo los autores del libro sostienen que en los mercados “son conversaciones” y que las empresas deben encontrar el modo de participar de dichas conversaciones, para poder así comunicarse de forma personal y directa con sus consumidores. Y las campañas de marketing tradicionales no son, huelga decirlo, el mejor modo para hablar de tú a tú con los clientes.  


En el siguiente vídeo se comenta un resumen del Manifiesto:



viernes, 8 de febrero de 2013

Segmenta, que algo queda


Algo se nos está olvidando en la gestión del marketing. Y ese algo es lo fundamental. Nos centramos en buscar la mejor publicidad, hacer unas promociones increíbles, ya somos conscientes que es imprescindible estar presentes en las redes sociales y hacer marketing de contenidos, pero ¿qué pasa con lo fundamental? Antes de todo eso ¿has realizado una buena segmentación?
Cualquier acción de marketing, incluso me atrevo a decir que cualquier creación de empresa, producto o marca, ha de basarse en una adecuada segmentación del mercado. Pero mucha gente confunde la segmentación del mercado con la definición del público objetivo. Y no están muy equivocados, pero no es del todo correcto.
Segmentar un mercado es dividirlo, fraccionarlo en grupos diferentes entre si, pero compuestos cada uno de ellos por individuos con características similares. Vamos, aunque parezca algo complejo, es de lo más simple: atendiendo a características más o menos homogéneas agrupamos individuos que cumplan con esas características y ya tenemos un segmento del mercado. Cuando identificamos que un segmento de la población tiene necesidades pendientes de satisfacer o podemos ofrecer un producto que satisfaga las necesidades mejor que los actuales, pues tendremos un segmento objetivo. Este segmento objetivo está formado por un grupo de consumidores potenciales y/o reales que se denomina público objetivo, es decir, aquel al que dirigiremos todas nuestros esfuerzos y acciones de marketing.
Pues después de todo este rollo, ahora piensa cuál es la clave del éxito. Muchas empresas piensan en un producto y después intentan pensar cuál es el público al que deberían dirigir ese producto. ¡Error! Eso supone no pensar en el mercado, sino que intentas adaptar el mercado a tu producto… como si eso fuese fácil.
Otras empresas (desgraciadamente las menos) hacen todo lo contrario: primero segmentan el mercado, buscan cuáles son los grupos de población en los que encontrar necesidades no satisfechas, y después desarrollar un producto o servicio que pueda satisfacer esas necesidades. ¡Acierto!
Efectivamente esa es la clave para que tu producto tenga éxito, primero segmenta, y después crea el producto para tu segmento objetivo. Segmenta, segmenta, que algo queda.
Fuente: EnvenMk.com