domingo, 9 de diciembre de 2012

¿El uso del móvil es contagioso?

El uso de teléfonos móviles está muy integrado a la vida diaria de muchísimas personas en la sociedad moderna. La movilidad, el acceso inmediato a información y la libertad para comunicarse dónde quiera y cuándo sea son algunas de las característica que hacen al móvil tan atractivo.

Poco a poco y con las mejoras tecnológicas las personas —generalmente los jóvenes y adolescentes— han creado una especie de subcultura con normas y comportamientos que giran entorno a los teléfonos móviles. Sin embargo, algunas personas utilizan estos dispositivos como «barreras para evitar la interacción con otros de manera pública». Así comienzan su tesis los investigadores de la Escuela de Salud Pública y el Instituto de Investigaciones sociales de la Universidad de Michigan, quienes frente a este panorama se han planteado la siguiente pregunta: ¿es el uso del móvil algo contagioso?

Para obtener respuestas lo investigadores iniciaron un estudio etológico, en el cual analizaron en detalle el comportamiento de las personas en los espacios públicos que rodean el campus de la Universidad de Michigan, tanto en áreas verdes como en los comedores y pasillos. Los datos fueron recogidos en abril de 2011 entre personas cuyas edades rondaban entre los 16 y 25 años.

La observación duraba entre tres minutos y media hora en los que se medía el tiempo y la frecuencia del uso del dispositivo. Los resultados de esta investigación, publicada en el «Human Ethology Bulletin» de la Sociedad Internacional para la Etología Humana, sostienen que las personas son mucho más propensas a usar sus móviles cuando otro sujeto cercano lo usa. 


Las mujeres que estaban en presencia de mujeres aumentan el uso de su móvil en un 32% mientras que los hombres en presencia de sujetos del mismo género incrementaban su uso en un 25%. Cuando se trataban de experiencias mixtas el incremento se situaba en un 22%.


En términos generales un 24% de los observados utilizaba el teléfono al mismo tiempo que otro individuo mientras que un 34,1% lo hacía después que observaba a un compañero usando el móvil.

Los investigadores han concluido que sí, que el uso del móvil es contagioso y que es importante tener en cuenta estos resultados para entender el rol de los teléfonos en el proceso de sociabilidad contemporánea.


El investigador Daniel Kruger, autor del estudio apunta que este patrón quizás pueda atribuirse al concepto de inclusión. Por ejemplo si una persona sentada cerca de otra prefiere mirar mensajes de texto o con llamadas quizás lo haga para evitar sentirse excluida. También contempla la idea de que se realice para demostrar que tiene conexiones sociales fuera de ese entorno.


Pero la fiebre por el móvil y los smartphone no es solo contagiosa sino adictiva, ya que por ejemplo, según The Online Psychology Degree un 95% de los estadounidense se lleva el móvil a la cama a la hora de dormir y otro 27% señala que no puede vivir sin su «smartphone».

5 comentarios:

Jesús Manuel dijo...

¿Es contagios? Rotundamente, SÍ.

Sobretodo me quedo con esa situación que dice que cuando uno observa que otro está utilizando el móvil, el también lo saca y lo usa. Pensaba que sería más de un 34,1%. A mi me ha pasado muchas veces que en un corrillo de gente, cuando uno saca el móvil se convierte aquello en un efecto dominó y acababan todos con la cabeza gacha (yo por entonces no tenía, igual también habría caído).

Lo que me deja sin habla es que el 95% de los estadounidenses se lleven el móvil a la cama. Como poco es preocupante.

Se está creando mucha dependencia en torno a estos dispositivos. Más que servirnos de ayuda, nos esclavizan. Pero como siempre todo esto depende de como sea cada uno.

Saludos

Doriane Lempereur dijo...

Los teléfonos móviles y smartphones son un invento maravilloso... Nos permiten ponerse en contacto con cualquier persona desde cualquier lugar. Gracias a ellos, se puede consultar nuestro correo, enviar fotos, tomar fotos,... También nos permiten mantener un contacto con la gente (nuestra familia, nuestros amigos,…), pero por otro lado, dada nuestra adicción a este tipo de tecnología cuando estamos en grupo, nos impiden el desarrollo de relaciones directas, de cara a cara.
En lo que a mí respecta, cuando uso mi teléfono móvil, trato de respetar a las personas que me rodean: no les molestar con los ruidos de tono de llamada; cuando tengo una cita con alguien, evitó mirar a mi teléfono móvil mientras que la persona me habla,... Creo que podemos ser adictos a algo, pero no tenemos que olvidar a respetar a los otros y a compartir con ellos, a construir relaciones con los otros, porque creo que sin los otros, sin interacciones con los otros, no somos nada.
Como la mayoría de las nuevas tecnologías, los teléfonos móviles tienen aspectos positivos y negativos. A nosotros, no sobrepasar los límites y hacer un buen uso de este aparato.

Un saludo,
Doriane Lempereur

Ivan Portillo dijo...

Los Smartphones revolucionaron el mundo de las comunicaciones hace unos años y desde entonces cada persona, sobretodo los jovenes, tienen uno o tienen la intencion de comprar uno.

Actualmente hay una cierta dependencia por estos dipositivos y en el momento que vemos a alguien utilizar uno, tenenemos la necesidad de sacar del bolsillo el nuestro y empezar a utilizarlo.

Valentín Sánchez Escuderos dijo...

El uso de los smartphones no sólo es contagioso sino que además hace bajar la productividad de un trabajador, ya que al tenerlo conectado las 24 horas del día siente la necesidad de contestar en el momento en el que recibe un mensaje, esté donde esté y más sabiendo que su interlocutor sabe que lo ha recibido y leído.

Jesús Manuel dijo...

No entiendo muy bien lo que dices Valentín. Por como yo lo veo, debería aumentar la productividad, ya que se mejora la comunicación dentro de la empresa. La información fluye más rápido y a un coste mucho menor.

Siempre que el trabajador no se dedique a contestar mensajes de gente de fuera del trabajo claro. Aunque yo entiendo que para eso hay que tener un "móvil de empresa" y otro personal.

Saludos