Marketing y Servicios: El agobio ante los exámenes

martes, 16 de junio de 2015

El agobio ante los exámenes

No me va a dar tiempo…Esto es súper difícil…No lo aprenderé nunca…Son demasiadas páginas...¿Te resultan familiares estas frases?. Son algunas de las que dicen muchos alumnos cuando llegan los exámenes. Se sienten agobiados, sometidos a una presión muy diferente a cualquier época durante el desarrollo de la actividad normal del curso. Entre los principales síntomas del agobio, podemos destacar: nerviosismo, estrés y ansiedad, dormir menos y peor de lo habitual, los conflictos y tensiones que aparecen con frecuencia en las relaciones interpersonales, dificultad para concentrarse o para respetar el orden de prioridades del proyecto personal de vida, etc.

Algunos alumnos me han pedido que redactara esta entrada del blog, para compartir experiencias y ayudarnos entre todos a encontrar algunos remedios para superar esos agobios. Me parece que vale la pena leerla hasta el final y también los documentos a los que hacen referencia los enlaces. Espero no haberme olvidado de ninguna de las sugerencias que he recibido para incluir en esta entrada. Por ejemplo, dos enlaces a dos páginas web que contienen consejos concretos para antes, durante y después de los exámenes, como puedes ver al final de la entrada.

El agobio es una situación que puede presentarse con cierta frecuencia en la vida, normalmente cuando se acumulan actividades o problemas a los que no se pueden hacer frente de una manera completa y obtener los resultados que deseamos. Por ejemplo, en determinadas épocas en el trabajo profesional o cuando aparecen circunstancias extraordinarias en nuestra vida. En situaciones de agobio, resulta difícil mantener la serenidad, admitir que las personas no somos multitareas, establecer un orden de prioridades, tratar que lo urgente no nos impida hacer frente a lo importante, etc.

 El agobio puede ser provocado por uno mismo o por otras personas. Si buscamos en el diccionario de la Real Academia, nos encontramos que el término agobio significa acción o efecto de agobiar. Es decir, es el resultado de agobiar (del latín gibbus, giba) o imponer a alguien una actividad o esfuerzo excesivos, preocupar gravemente, causar gran sufrimiento. Cuando nos encontramos en una situación de agobio, merece la pena pararse a pensar, reflexionar sobre qué nos pasa y por qué, para aprender a superar estas circunstancias que tanto nos hacen sufrir. Los alumnos que se agobian tienen una ocasión, que enfocada de modo positivo, puede servir para descubrir las actitudes y capacidades necesarias que han de desarrollar y fortalecer a lo largo de la vida.
 
El nivel de agobio y de sus efectos depende de muchos factores. Sin embargo, parece que los más importantes son el tipo de personalidad, actitudes y capacidades de la persona que sufre el agobio y del proyecto personal de vida y profesional de futuro, que determinan los principios y valores, que orientan las decisiones y facilitan las motivaciones de las actividades que se realizan.


La experiencia personal, de amigos y de los alumnos a los que he tratado de ayudar durante mi actividad como profesor universitario, me sugieren algunos consejos para superar las situaciones de agobio.

 
1) Tener bien definido el proyecto personal de vida y profesional de futuro. Conocer los principios y valores que orientan nuestra vida.

2) Pararse a pensar, reflexionar sobre qué nos pasa y por qué. Aprovechar para conocerse mejor, determinar las causas y los posibles remedios.
3) Conocer las características de nuestra personalidad y concretar objetivos asequibles de mejora.
4) Aceptar con humildad nuestras limitaciones y actuar de modo coherente. En ocasiones hemos de vivir contracorriente.
5) Evitar compararse con otras personas. Cada persona es única e irrepetible, tiene sus virtudes y defectos, etc. Estas comparaciones, pueden dar lugar a plantearse la gestión de la envidia.
6) Concretar la lucha personal en objetivos asequibles, con realismo y de manera positiva. No dejarse arrastrar por la espiral de la queja.
7) Aprender a aceptar resultados que no deseamos. El fracaso no existe.
8) Pedir consejo a otras personas. Preferiblemente a quienes nos conocen mejor o nos quieren. A veces será conveniente acudir al médico.
9) Establecer un plan de vida. Organizar el día de acuerdo con un horario en el que se distribuyan las diferentes actividades. Por ejemplo, concretar el tiempo que dedicaremos al estudio o trabajo, al descanso, las horas de sueño, las relaciones con la familia, amigos, etc.
10) Tener muy claro que descansar no significa no hacer nada, sino cambiar de actividad que requiere menos esfuerzo. Por ejemplo, leer una novela, escuchar nuestra música favorita, pasear o hacer deporte, etc.


Para superar el agobio ante los exámenes (ante, durante y después) he encontrado algunos consejos en una web de psicología y en la web de Universia en un apartado dedicado a los exámenes. Además, es importante no hacer caso de los rumores de los compañeros y de los prejuicios sobre los profesores, las características de los exámenes y criterios de evaluación.

 
En los comentarios, puedes añadir tus experiencias personales para superar los agobios o comentar lo que te ha sugerido la lectura de esta entrada.


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9 comentarios :

Julián Puerma dijo...

Buenas tardes, me ha parecido una entrada muy útil por estar viviendo en mis propias carnes muchas de las cosas que se describen.

Aparte de los consejos que se incluyen, me gustaría exponer uno que a mí al menos, consigue quitarme ansiedad ante la montaña de apuntes que se acumulan:

Consiste en, cuando queda poco para el examen, ir limitando las tareas a estudiar, de forma que aquéllas que se consideran más fáciles y mejor aprendidas, se van dejando de lado, esquematizando los puntos más conflictivos y guardando hasta que acaben los exámenes los restantes.

Ante los nervios pre-examen es muy común sentir que no se sabe nada, y verse tentado a estudiar una y otra vez el mismo párrafo, cosa que creo que es contraproducente. Sin embargo, eliminando partes del temario, no sólo uno ve recompensado el estudio por los mayores conocimientos adquiridos, sino que encima ve recompensa a medida que el montón de apuntes va minimizándose.

Sobre todo, la idea consiste en meter en un cajón,carpeta, etc. los apuntes y no verse tentado a volver a estudiarlos.(de nada csirve leerse 20 veces un tema, muchas veces machacando partes sabidos de sobra, y dejar de lado otras).

Se que a muchos puede parecerles una tontería,o una obviedad, pero al menos personalmente, me ha funcionado siempre de maravilla, sobre todo ante temarios de cientos de páginas que estudiar.

Suerte a todos!

Emma dijo...

Los exámenes son un momento estresante para todos.Creo que un buen idea es no se quede despierto demasiado tarde la noche antes el examen, es muy importante obtener una buena noche de sueño. Me parece tambien es mejor para tratar de aprender a lo largo del curso y no dejar todo hasta el último minuto.

Saray Sierra Iglesias dijo...

En la época que estamos es complicado tener una visión positiva acerca de los examenes y pienso que el no agoviarse es practicamente impoible (aunque habrá gente que lo consiga).

En mi caso aún estoy en proceso de aprendizaje para controlar el agovio y el estrés, aunque poco a poco se sabe llevar mejor.

Además creo que el agoviarse depende de otras variable como por ejemplo el grado de responsabilidad o perfecionismo que tenga cada uno. Si este es muy alto, incluso excesivo, nunca tendrás suficiente con lo que has estudiado y pensarás que hay que seguir repasando.

Animo a todo el mundo, incluyendome yo por supuesto, que intente ver las épocas de exámenes como algo más superficial y que realmente no merece la pena pasarlo mal por ello. Por supuesto que para superarlo siempre viene bien algún consejo: No te rindas, siempre tienes mucho que mejorar. No hay fracasos.

Suerte a todos

Anónimo dijo...

Hola a todos!!!

Yo he de decir, que siempre me agobio con los exámenes, independientemente de que lo lleve bien. Pero es un agobio controlado, y que no me impide rendir como debería.

Si os sirve mi experiencia, yo desde que entre en la universidad siempre he llevado el mismo sistema de estudio y me ha funcionado muy bien....

Para mi lo fundamental es la organización, antes de empezar a estudiar es importante saber que tengo estudiar, que se me da mejor, y que tiempo tengo disponible. Y redistribuir el tiempo en función de mis necesidades, sin olvidar ciertas prioridades como por ejemplo para mi, dormir 8 horas al día.

Algo que también empleo es hacer muchos descansos, yo nunca estudio mas de dos horas seguidas, por que la mente se satura y no da más de si. Y considero que es más provechoso estudiar un par de horas a tope, hacer un amplio descanso y volver a estudiar.
Y por último os recomiendo que nos comparéis con nadie, cada persona es diferente, y estudia a su manera, por lo que es importante no sentirse presionado por los demás. Lo importante para mi es seguir el plan que me establecido..

Espero que os sirva, un saludo a todos, y nos os durmáis en los laureles.

Anónimo dijo...

Esta entrada es muy interesante, te da consejos muy buenos, quizá el que más me ha sorprendido, es el de no compararte con nadie, y es que a veces el escuchar, yo me se esto o lo otro y tu ni si quiera mirártelo hace que tu moral decaiga, y el estado anímico para afrontar un examen es fundamental.

Silvia Bueno dijo...

Muy buena entrada, desde luego. Tengo que decir que sí, cumplo todos los síntomas del alumno agobiado. Y es que no sé si será innato en el ser humano dejar todo para el final pero por lo visto si que lo es para la mayoría de los españoles. Es nuestra marca, no muy buena, pero nuestra marca. No he parado de ver estas navidades en los informativos que la mayoría de nosotros hemos dejado los regalos de navidad para el último día. Sino por qué van a aparecer paginas de facebook que dicen " yo también compré los regalos de reyes el día 5" "yo también dije mañana estudio", "yo también dejé un trabajo larguísimo para el último día"... Con esto no quiero decir que haya que dejarlo siempre para el último día pero si es verdad que yo rindo más con un poco de presión y eso solo pasa cuando veo que me va quedando menos tiempo. El enlace de psicología es muy bueno y da unos buenos consejos pero supongo que los problemas fisiológicos son mas dificiles de controlar porque son mas parte del inconsciente, cuando termino los examenes parece que he metido las manos en una pecera con pirañas pero por más que intento pintarmelas creo que es mejor morderme las uñas a morir por una intoxicación con puntauñas.
Pero si que es cierto que es mejor pensar en positivo y saber que se puede, de todas maneras, pocas cosas son imposibles en esta vida (como dice Xabi Alonso en el anuncio..¿que España nunca pasa de cuartos?) y sé que no es bueno hacer comparaciones pero también sé que si mi compañero de la tercera fila puede hacerlo yo también podré, con un poco de trabajo. Además, se supone que la vida en la universidad será una de nuestras mejores etapas, hay que disfrutarla! Animo a todos!

Olga Ibáñez dijo...

Hola a todos!
Entrada leída! Ahora falta poner en práctica los consejos y no agobiarse (demasiado) ante los inminentes exámenes.
Yo me quedo con estudiar más durante el curso e ir haciendo el trabajo diario. Definitivamente esto, e ir a clase, ayuda!!!
Mucha suerte a todos!! Y mucho ánimo!!

Eduardo Ventura Izquierdo Nuñez dijo...

Esta entrada opino que es muy útil, pero requiere que le alumno este dispuesto a realizar cambios en su técnica a si como en el espíritu y la determinación frente al estudio, ya que si uno no se muestra favorable a los cambios no se conseguirá ningún resultado.

Las distintas técnicas que existen a pesar de ayudar al alumno, claro esta que el alumno por seguirlas no implica que no haya de realizar un esfuerzo significante, al fin y al cabo, nadie dice que estudiar sea una tarea sencilla, aunque si es verdad que es mucho más fácil cuando lo que estudias es de tu agrado, ya que puedes cogerlo con más ganas.

Quería también comentar lo que me ayuda a mi a no agobiarme y a tener una buena técnica de estudio, es esencial llevar las cosas lo más al día que sea posible, pensad que siempre será mucho más fácil de aprender aquella materia que el profesor ha explicado en clase hace unas horas, que no hace un mes; También es esencial que el alumno lleve un horario estricto, el cual una vez impuesto no pueda ser modificado, a no ser claro esta que los objetivos no se cumplan, en ese caso ha de prolongarse el estudio hasta que se cumpla.

Cientificamente queda demostrado que el orden y la organización minuciosa antes de estudiar hace mucho más productivo el estudio, ahorrando tiempo y haciendo más eficiente el tiempo que pasamos sentados al escritorio.

Me gustaría añadir que es evidente que cada alumno tiene sus propias necesidades y hay distintas técnicas que el habrá de probar hasta que encuentren las que mejor se adapten al alumno, lo que está claro es que un trabajo mal hecho, es doble esfuerzo, ya que harás el trabajo mal hecho y luego tendrás que repetirlo con mayor carga de trabajo y estrés ya que el tiempo será menor.

Como complemento queria comentar una noticia relacionada con el tema del aprendizaje, en la que se ha demostrado de forma científica que el uso de un olor poco frecuente a la hora del estudio, hace que en la prueba si recibes le mismo olor sea más sencilla la tarea de acceso al conocimiento; Esto es porque el olor es el estímulo que más nos afecta y que más efectos puede desencadenar, Personalmente aún no lo he probado aunque cierto es que parece bastante interesante.

Mucho animo a todos aquellos lectores del blog que al igual que yo, también están de exámenes.

jorge tejero dijo...

Como antiguo alumno, lo que siempre me ha funcionado son los dos siguientes consejos:

- No tener miedo al fracaso
- Dar lo máximo de mi para aprender no para aprobar un examen.

Con esos dos puntos básicos el agobio ante los exámenes desaparecía. Os animaría a que dejarais de estudiar las asignaturas con el único objetivo de aprobar el examen.

Mucho ánimo en estos momentos de agobio